«Y la gente se quedó en casa…»

Vivimos días difíciles y necesitados de esperanza. De esperanza nos habla el poema que sobre la pandemia ha publicado en su blog la ex maestra estadounidense Kitty O’Meary.

Y la gente se quedaba en casa.
Y leía libros y escuchaba.
Y descansó e hizo ejercicios.
E hizo arte y jugó.
Y aprendió nuevas formas de ser.
Y se detuvo.

Y escuchó más profundamente….
Alguno meditaba.
Alguno rezaba.
Algún otro bailaba….
Alguien se encontró con su sombra.
Comenzaron a pensar de un modo diferente.

Y la gente sanó.
Y en ausencia de personas que vivían
de forma ignorante, peligrosa,
sin sentido y sin corazón,
incluso la tierra comenzó a sanar.

Y cuando el peligro terminó
y la personas se reencontraron,
lloraron por los muertos.
Y tomaron nuevas decisiones.
Y soñaban con nuevas visiones.
Y crearon nuevas formas de vida.
Y curaron completamente la tierra.
Así como se curaron ellos.

Kitty O’Meary