Emergencia climática en las escuelas

Ayer Ana Torres Menárguez publicó en El País una noticia titulada «La emergencia climática no llega a la escuela», en el que se hace un interesante análisis acerca de la educación de nuestros jóvenes en materias relacionadas con el cambio climático. Los expertos recalcan que para que tenga un impacto en la vida de los jóvenes, es imprescindible que se enseñe de forma transversal, que impregne todo el programa académico. En su informe Educación para los objetivos del desarrollo sostenible, la Unesco considera que son necesarias «experiencias directas» que afecten en lo emocional a los alumnos.

Además, se menciona a nuestros colaboradores de Bosquescuela, que están haciendo un magnífico trabajo, inculcándoles a los más pequeños los valores necesarios para respetar la biodiversidad:

La plena revolución verde todavía no ha llegado a los colegios españoles. En la etapa de infantil (de tres a seis años) sí existen centros privados con unas prácticas drásticas homologados por la Administración. Bosquescuela, por ejemplo, es el único centro homologado de la Comunidad de Madrid en el que están exentos de aulas convencionales; los alumnos aprenden en una cabaña de madera bioclimática. Pasan el 90% del tiempo en el bosque, parte de la Dehesa de Cerceda, un espacio público. «Acciones puntuales no hacen vivir la ecología en primera persona, hay que palpar la naturaleza para respetarla, ver que todo está relacionado es lo que genera conciencia ambiental», apunta Esther Fernández, maestra y responsable del programa académico de Bosquescuela. «El respeto por el Planeta no se puede explicar con fichas. Los chavales aprenden desde la emoción», zanja.

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https://elpais.com/sociedad/2019/11/06/actualidad/1573065284_397571.html