La educación sostenible apuesta por la formación de personas con conciencia para hacer frente a los principales desafíos que existen en el mundo actual, tales como la conservación del medio ambiente, el respeto a la biodiversidad y la garantía de los derechos humanos. Considerando la importancia que tiene el tema en tendencia, dedicaremos el contenido de este post a desarrollarlo.

La importancia de la educación

La educación es la mejor alternativa para generar conciencia y formar a las nuevas generaciones con valores que les motiven a conservar la vida en el planeta, respetar a todos los seres vivos y mantener una convivencia armónica con el fin de preservar la existencia humana durante las próximas décadas.

A través de la educación es posible brindarles a los niños experiencias significativas que les aporten aprendizajes valiosos para toda la vida.

Además, es oportuno mencionar que en este proceso deben involucrarse todos los miembros del entorno, incluyendo a la familia, la escuela y la comunidad, con el propósito de que a través de buenos ejemplos los niños aprendan cómo deben actuar ante cada circunstancia.

La Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo exhortó a la humanidad a la creación de un modelo de desarrollo que no solo permita satisfacer las necesidades del presente, sino que también garantice la posibilidad de hacerlo con las del futuro, de lo cual ha surgido el término “sostenible”, el cual se refiere a una previsión a largo plazo, fomentando las responsabilidades en el tiempo actual.

Trabajo en equipo

La educación es tarea de todos, puesto que no solo los niños aprenden, todos estamos en la capacidad de hacerlo y esto no se limita únicamente a las escuela sino a todos los ámbitos de la vida en sociedad.

Se trata de realizar un trabajo conjunto donde todos los miembros de la sociedad aporten a la construcción de una conciencia colectiva que contamine lo menos posible, trabaje para reducir el daño ocasionado en la naturaleza y use eficientemente los recursos para evitar agotarlos.

La creación de conciencia va desde enseñar a las personas a disponer correctamente sus desechos y reciclar aquello que pueda tener una segunda vida, hasta evitar ocasionar daños al ambiente con música a alto volumen, el uso indiscriminado de los vehículos automotores y el maltrato a las especies de animales y plantas propias de cada lugar.

En ciertos países del mundo ya se vienen implementando campañas educativas con el fin de fomentar valores que permitan la construcción de dicha conciencia y, no cabe duda de que se trata de un reto, puesto que han sido años durante los cuales la humanidad ha pasado por alto el cuidado y la conservación del planeta donde vivimos, derrochando los recursos y causando deterioro como una consecuencia aparentemente inevitable del progreso.

Ahora sabemos que no es inevitable y que todos podemos colaborar en la protección del medio ambiente para garantizarles una oportunidad de vida como la nuestra a las futuras generaciones. Sin embargo, en muchos países aún no se ha tomado este tipo de iniciativa y el camino a recorrer sigue siendo bastante largo.

Afortunadamente, hay una luz al final del túnel que se viene apreciando con las generaciones recientes, las cuales se muestran especialmente interesadas en todas aquellas campañas ecofriendlys y en contra del consumismo desmedido que, si son bien orientadas, conseguirán desarrollar esa conciencia de la que hemos venido hablando a lo largo de este post.

Para eso, la mejor herramienta es la educación sostenible, con la cual se pueden inculcar valores de respeto, cuidado y aprecio por este planeta, que es el único en el que podemos habitar como especie y que nos ha dado todo lo necesario para existir.