Historia de la Iniciativa de la Carta de la Tierra
 

 

En 1987 la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo (conocida como la Comisión Brundtland) lanzó el Informe Nuestro Futuro Común haciendo un llamamiento a crear “una nueva carta” para establecer “nuevas normas” que guiaran la transición hacia el desarrollo sostenible.

En el proceso que llevó al proceso de la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992 se discutió la posibilidad de crear una Carta de la Tierra, sin embargo, aquel no era aún el momento adecuado para ellos. La Declaración de Río se convirtió en la declaración del consenso logrado en ese momento.

En 1994, Maurice Strong (Secretario General de la Cumbre de Río) y Mikhail Gorbachev, trabajando a través de las organizaciones que ellos mismos fundaron (el Consejo de la Tierra y Green Cross International) lanzaron una iniciativa (con el apoyo del gobierno del Reino los Países Bajos) para desarrollar una Carta de la Tierra como una iniciativa de la sociedad civil. La redacción inicial y el proceso de consulta recogieron cientos de documentos internacionales.

Se formó una Comisión de la Carta de la Tierra independiente en el año 1997 con el fin de supervisar el desarrollo del texto, de analizar el resultado de un proceso de consulta global y de lograr un acuerdo de consenso global sobre el documento.

En marzo de 1997, en el Foro Río+5, se elaboró un primer Borrador de Referencia de la Carta de la Tierra, concebido como un “documento en proceso”. Se promovieron y organizaron consultas internacionales constantes.

En abril del año 1999 se elabaoró el Borrador de Referencia II de la Carta de la Tierra, y prosiguieron las consultas internacionales a través de los Comités Nacionales de la Carta de la Tierra y de diálogos internacionales.

Después de numerosos borradores y de considerar la aportación de personas de todas las regiones del mundo, la Comisión de la Carta de la Tierra logró un consenso sobre la Carta de la Tierra en marzo del 2000, en una reunión que se llevó a cabo en la sede de UNESCO en París. En junio de ese año la Carta de la Tierra fue lanzada formalmente en una ceremonia celebrada en el Palacio de Paz en La Haya.

Durante los siguientes cinco años, una campaña formal consiguió más de dos mil avales de organizaciones que representaban a millones de personas, incluyendo numerosas asociaciones nacionales e internacionales, así como de instituciones globales como UNESCO y UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Miles de individuos también avalaron la Carta de la Tierra.

Los esfuerzos para que la Carta de la Tierra fuera reconocida formalmente en la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible en Johannesburgo en el 2002 consiguieron que se mencionara en numerosas declaraciones de apoyo públicas de diversos líderes mundiales y jefes de estados.

La Carta de la Tierra ahora es ampliamente reconocida como declaración de consenso global sobre el significado de la sostenibilidad, el desafío y visión del desarrollo sostenible y de los principios sobre los cuales el desarrollo sostenible debe ser alcanzado. Es utilizada como base en las negociaciones de paz, como documento de referencia en el desarrollo de estándares globales de códigos y ética, como recurso en procesos legislativos y de gobernanza, como herramienta para el desarrollo de las comunidades, como marco educativo para el desarrollo sostenible y en muchos otros contextos. La Carta también fue una influencia importante en el Plan de Aplicación de UNESCO de la Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible.

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